El Hijo Pródigo: una parábola que sigue tocando corazones hoy Han pasado más de dos mil años desde que Jesús contó por primera vez la historia del hijo pródigo, y sin embargo, cada generación sigue reconociéndose en ella. Esa es la marca de las verdaderas enseñanzas del Maestro: no caducan, no pierden vigencia, no se quedan atrapadas en el pasado. Jesús mismo lo dijo con claridad: "El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán" (Mateo 24:35). Es una promesa que se cumple cada vez que alguien lee esta parábola y siente que está leyendo, en realidad, su propia historia. Vivimos en una época donde muchos consideran que la Palabra de Dios es opcional, un libro más entre tantos, algo que se puede tomar o dejar según convenga. Se respira, se vive, se decide sin contar con Dios. Pero la verdad profunda que esta parábola revela es que ningún ser humano encuentra descanso verdadero si vive desconectado de su Creador. Y aquí está el primer gran giro de esta histori...
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