El Camino, la Verdad y la Vida: Juan 14:6 Explicado
Más allá del cambio de año: el peligro de buscar nuevos comienzos sin el único que transforma la eternidad Cada 31 de diciembre, millones de personas se aferran a un ritual conocido: doce uvas, una maleta vacía dando vueltas a la manzana, promesas escritas en un papel que muy pocas veces se cumplen. Depositamos en un simple cambio de calendario la esperanza de que las deudas se esfumen, que la enfermedad se retire y que las relaciones rotas se sanen solas. Pero un número en el calendario no tiene poder para transformar un corazón. La fecha cambia, y sin embargo los mismos patrones de ansiedad, las mismas heridas y las mismas carencias vuelven a tocar la puerta apenas unas semanas después, porque el problema nunca estuvo en el año que terminaba, sino en la fuente a la que acudíamos para encontrar la solución. Jesús no ofrece un comienzo simbólico ligado a un día específico del calendario. Él está disponible los trescientos sesenta y cinco días del año, dispuesto a sostenernos en ...