Los milagros de Dios
A muchos médicos no les gusta considerar la intervención de Dios cuando la vida de uno de sus pacientes está en juego. Pero me tocó presenciar exactamente lo contrario hace más de un año, cuando mi suegro fue hospitalizado después de haber colapsado tras un ataque al corazón. Como consecuencia, se hizo necesario hacerle una cirugía de bypass cuádruple. La historia dio un vuelco muy dramático unas semanas más tarde, cuando después de haberse recuperado de la operación, su corazón se detuvo debido a unas dosis incorrectas de medicamentos, y tuvo que ser trasladado rápidamente a la sala de urgencias. Después de dos horas de procedimientos de emergencia para reavivar su corazón, el cual continuaba latiendo solamente gracias a un marcapasos que había sido insertado directamente en su corazón a través de su cuello, los doctores se dieron por vencidos. Cuando apagaron el marcapasos, pudimos observar en el monitor de ultrasonido cómo su corazón quedaba inerte. Cuando lo volvieron a activar...